viernes, 29 de enero de 2016

Los espacios de comunidad como materia de proyecto en la vivienda contemporánea

MARIA DEL CARMEN MARTINEZ de QUESADA


Sinopsis
Se hace necesario plantear la revisión y reactivar conceptos sobre el hábitat, hacer comprensible la habitación para los que viven en ella, estudiar la sociabilidad de la vivienda, hacer hogares flexibles-transformables para generar una convivencia real adaptada a los cambios de los ritmos de vida y de la familia dado que los ocupantes necesitan una adecuación a nuevas situaciones asociadas a los procesos de cambio actuales. estructura familiar tradicional basada en padre, madre más dos hijos ya no es predominante, existe una población diferente que demanda una vida y relaciones flexibles así como la necesidad de ocio y encuentros desde espacios que fomenten la convivencia. Siendo la sociedad una estructura cambiante, dinámica, en permanente evolución, es preciso superar viejos conceptos, afrontar nuevos retos, proponer soluciones a los problemas que plantea el espacio doméstico.

Es necesario ampliar los marcos de comprensión para construir y gestionar de otra manera la vivienda del futuro. Siempre han existido tendencias de fondo: emergencia de movimientos higienistas del s. XIX, generalización de la noción de confort en el s. XX, el aumento de la concienciación respecto a cuestiones medioambientales a partir de la primera década del s. XXI, el envejecimiento de la población... Y para la vivienda futura ¿cómo integrar en el hábitat el conjunto de estos elementos de una manera que resulte perdurable y sostenible?, ¿qué mecanismos e iniciativas existen para acometerlo?, ¿cómo la evolución de los habitantes, sus sensibilidades y la forma de vivir, se traducen en la organización del espacio habitable y genera nuevas concepciones de la vivienda y de relaciones entre las personas?.



La evolución de los estilos de vida en relación con el hábitat no es un área de estudio inexplorado. Diferentes estudios ya han llevado a cabo esta tarea de investigar sobre cómo la probabilidad de cambio en la vivienda puede alterar las prácticas del hábitat y más específicamente el uso del espacio doméstico pero es necesario plantear el diseño de la vivienda contemporánea desde la investigación tipológica en términos definidos como: hábitat intermedio, colonización de superficie en el exterior, y revitalizar y usando las zonas comunes.

Como otros acercamientos a la vivienda contemporánea, esta investigación sobre las formas de apropiarse del espacio íntimo y del espacio público actuales se realiza desde las formas de vivir, los distintos pensamientos críticos y las formas de proyectarla y habitarla que adquiere. Esta reflexión sobre la cultura doméstica contemporánea no trata sobre la casa unifamiliar, que aunque de gran interés por su capacidad de materializar desde su propia experiencia las ideas o necesidades de otro, y su valor como campo de experimentación de construcción del presente, no se aproxima al espacio social de una forma tan consustancial a ella como lo hace la vivienda colectiva. En las formas de vivir en la casa unifamiliar, aunque se establecen reflexiones sobre cómo apropiarse del espacio común se trata de un espacio público propio de carácter familiar.

El proyecto arquitectónico ha de ser especialmente sensible a lo enunciado, prestando atención a la evolución del concepto de forma de vida y relaciones familiares con posibles nuevas composiciones y, desde esta consideración, dar respuesta con otras opciones habitacionales con las que la comunidad se identifique y se evite la posible aparición del peligro que puede suponer la pérdida de identidad y la no aceptación de las soluciones propuestas. Por otra parte ha de tenerse presente en todo momento que la arquitectura, y concretamente la popular, lleva implícito un marcado componente social y cultural, factores que contribuyen a la definición de la especificidad de un determinado número de sus habitantes.

Por ello es posible partir de la experiencia y formas de vida del sujeto, ya contrastadas y verificadas, para desde ahí utilizar ejemplos de arquitectura doméstica, que construyen un tejido social basado en estas formas de vida, como lugar desde el que revisar el proyecto de vivienda contemporánea.


La anterior reflexión conduce a plantear que la nueva habitación o hábitat parta de la necesidad de un hábitat enraizado que no entre en contradicción con la técnica, que actualmente se considera necesaria para satisfacer nuevas demandas. Por ello habría que repensar la vivienda teniendo presente su lenta construcción, reflejo de experiencias de una comunidad y el aporte de construcciones anónimas definitorias de la arquitectura popular.

En general, se ha ido produciendo un desplazamiento progresivo del centro de gravedad desde el hogar a la colectividad, y la vivienda será reflejo de estas tendencias sociales. La arquitectura vernácula entiende muy bien el concepto del uso natural de los espacios, ya que desde una economía formal debe resolver las diferentes cuestiones, no sólo privadas sino también relacionales. Los ejemplos que estudia esta investigación, los corrales de vecinos, se reconocen con las condiciones anteriores, y eso permite enlazar, a través de ellos, el presente y el futuro de los espacios comunes de la vivienda colectiva. Se proponen como forma de establecer una continuidad temporal, que desde lo ya existente, más allá de lo social, lo urbano y lo simbólico, permitan pensar el futuro de estos espacios para la ciudad y para la comunidad como lugares de representación y de encuentro, usando la arquitectura como vehículo.

En esta investigación se plantea la posibilidad de una revisión de la vivienda actual tomando como modelo un tipo arquitectónico concreto: los corrales de vecinos de Triana. La razón básica y fundamental es recuperar e integrar sus más preciados valores: la sociabilidad que generan y las relaciones que se establecen, factores que convierten a los corrales en espacios culturales identificativos de la comunidad que los habita. Ésto conduce al convencimiento de que la sociedad actual necesita evolucionar desde el individuo, como factor esencial, a la persona dentro de la comunidad, lo cual condiciona las actividades que desarrolla ésta, como reconocimiento del modo específico de cada colectivo, y por tanto, hace necesario replantear los espacios que la acogen.

En el proyecto de vivienda investigado y propuesto como conclusión de esta tesis doctoral se conjugan nuevas necesidades del habitar con la puesta en valor de elementos de la vivienda colectiva vernácula, reactivados e integrados en el proyecto de vivienda contemporánea como recursos disponibles desde nuevas formas de uso.


TESIS DOCTORAL: MARÍA DEL CARMEN MARTÍNEZ DE QUESADA
DIRECTOR: SANTIAGO QUESADA-GARCÍA



LECTURA: 29 de enero 2016
Departamento de Proyectos Arquitectónicos
E.T.S. Arquitectura de Sevilla